Casa cultural de encuentros, donde los jóvenes hallan un lugar para el arte, el juego y el pensamiento. Es un espacio diseñado para conversar profundamente sobre los deseos más íntimos que a nadie le interesa escuchar. Pero que en este auditorio cobran vida. De las conversaciones más tontas hasta las más profundas, aquí, son bienvenidas. Los jóvenes buscan y necesitan ese espacio donde divagar horas dejándose llevar por el tren de pensamientos sinfín antes de continuar con el día a día. Donde solo hable la música, el baile, la inspiración, el color, la poesía, imágenes y vídeos brutales , donde sucedan infartos estéticos, silencios prolongado y sin interrupciones. Diáfano, con composiciones y elementos al rededor que nos regalen más ideas, donde las miradas se pierden en la observación de cada detalle.